‘Es la titulación de tu carrera’; Mario Trejo y Armando Manzo así recuerdan jugar con México el Mundial en casa

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Mario Trejo y Armando Manzo en 'Bitácora 86' de FOX Sports.

Una nueva entrega de ‘Bitácora 86’ reunió a dos ex del América que estuvieron en el Tricolor como anfitriones.

Muy pocos futbolistas pueden presumir de jugar con la selección anfitriona de un Mundial. En el caso de México, dos de ellos son Mario Trejo y Armando Manzo, ambos destacados con el América que dominó la Liga MX en los 80, y quienes fueron considerados para el Tricolor bajo las órdenes de Bora Milutinovic en 1986.

Y hablando de americanistas en los años 80, nuestro compañero Carlos Hermosillo los tuvo a ambos como invitados en una nueva edición de “Bitácora 86”, en donde compartieron algunas de sus memorias preferidas de aquel torneo, en el que la Selección Nacional llegó al quinto partido.

“Un Mundial es el resultado de la preparación, el representar a mi país. El Mundial es lo máximo, un examen final, la titulación de mi carrera. Tuve la fortuna, la oportunidad de jugar dos partidos y no lo tomé a mal (no jugar todos los partidos) porque había una gran unión en aquel grupo”, contó Mario Trejo.

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Precisamente, respecto al grupo que tenía a figuras como Hugo Sánchez, Tomás Boy, Manuel Negrete y el hoy entrenador nacional, Javier Aguirre, no había una disputa de egos, según recuerda Armando Manzo, quien no tuvo la posibilidad de jugar aquella Copa, pero nadie se envidaba ni deseaba el mal en el grupo.

“Había buena unión, buen ambiente. Incluso, Hugo Sánchez compartía con el grupo ocasionalmente, pero muy positivo”, contó Manzo.

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La anécdota favorita de Mario Trejo en el Mundial 86

Recordando al fallecido Pablo Larios, quien era su compañero de habitación, Trejo compartió en “Bitácora 86” una de sus memorias favoritas de la muy larga concentración mundialista hace 40 años.

“Un día pasaron a revisar el cuarto donde me quedaba con Pablito. Nos abren la puerta Bora (Milutinovic) y (Miguel) Mejía Barón y empiezan a agitar las manos gritando ‘No se ven’. Al buen Pablito le gustaba fumar, tenía el vicio del cigarro. ‘Se están quemando, qué hacen’. Pablo les decía que estaba muy agusto, que no le dijeran nada”.