Como si todo lo que generó el martes con sus polémicas declaraciones no fuera suficiente, Florentino Pérez volvió a la carga este miércoles con señalamientos contra el Barcelona, alegando que no le interesa que el Real Madrid mantenga relación con un club que “pagó a los árbitros” por tantos años, como expone el famoso caso Negreira.
Entrevistado en La Sexta, el presidente del equipo madridista aseguró que no hay relación con el Barça a partir de que se hicieron públicos los pagos al entonces vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Negreira, lo que -a decir de Florentino- “le robó al Real Madrid” algunos títulos de LaLiga.
“La relación está completamente rota (con el Barcelona) porque cuando me enteré de esto, no quiero tener relación con un club que ha pagado a los árbitros durante dos décadas. Quiero que la justicia actúe en este caso, de esta gravedad”, aseguró Pérez.
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¿Qué es el caso Negreira que involucra al Barcelona?
El Caso Negreira es una investigación judicial por presunta corrupción deportiva que investiga los pagos millonarios del FC Barcelona a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la RFEF entre 1993 y 2018. Entre 2001 y 2018, el Barça abonó alrededor de 7,5-8,4 millones de euros a empresas vinculadas a Negreira y su hijo (como DASNIL 95 SL o Nilsad), supuestamente por “informes técnicos de arbitraje” y scouting arbitral.
La operación sospechosa radica en que estos pagos se realizaron mientras Negreira ocupaba un cargo clave en la designación y evaluación de árbitros, sin que existan pruebas documentales de los informes entregados (el propio Negreira admitió ante Hacienda que no había documentos escritos y que el Barça buscaba “neutralidad” para que no hubiera decisiones en contra).
El Real Madrid se considera el principal perjudicado porque, como máximo rival directo en LaLiga durante esas dos décadas, habría competido en condiciones desiguales si los pagos buscaban condicionar las decisiones arbitrales a favor del Barça. El club blanco se personó como acusación particular en la causa, argumentando que se vulneró la integridad de la competición y sus intereses deportivos y económicos, reclamando que se investigue a fondo para limpiar el fútbol español.
Esto explica la fuerte reacción de Florentino Pérez y la percepción de muchos de que los éxitos del Barcelona en esa era (sobre todo en Liga) pudieron beneficiarse de un arbitraje favorable o “neutralizado”. El caso sigue abierto en 2026 sin sentencia firme.
