Jugó en Europa, fue mundialista y ahora es asistente técnico en el Viejo Continente, pero Efraín Juárez reconoce que a México lo ven como “poco y nada” en el ámbito futbolístico de aquel lado del mundo, además de sufrir ciertas desventajas por su simple nacionalidad en la aventura que vive actualmente en Bélgica.
Enrolado en el cuerpo técnico del Club Brujas como asistente, el exjugador del Tricolor explicó los comentarios y actitudes que ha tenido que soportar, siendo menospreciado por ser mexicano, por lo que ha tenido que sobreponerse a varios obstáculos, tanto en sus años como futbolista, como ahora en los banquillos.
“No soy europeo, no soy belga, soy mexicano a mucho orgullo… soy feliz de eso, pero te ven y te miden diferente. ‘¿Cómo un mexicano viene aquí a enseñarme? ¿Qué ha hecho?’”, expresó a TUDN.
“Cuando vienes a una cultura diferente, siendo extranjero, que además la realidad es que México no representa algo importante a nivel mundial en el futbol, tienes que ir remando contra corriente muchas veces y sacar el carácter, la capacidad y el ser mexicano, la fuerza, porque si no… la realidad es que también te come”, agregó.

Efraín Juárez: ‘Del Brujas, el siguiente brinco es ser DT’
Efraín Juárez se unió al Club Brujas en el verano, trabajando junto al entrenador noruego Ronny Deila, con quien ya había colaborado en el Standard Lieja y el New York City FC.
Pese a los recientes rumores de que podría dirigir al Colorado Rapids en la MLS, Juárez tiene el sueño de continuar en Europa y convertirse en entrenador principal de un equipo.
“Hay que disfrutarlo muchísimo porque este es el alto nivel, de los últimos técnicos (del Brujas), uno fue al Ajax y el otro al Mónaco, de aquí dieron el salto para otro club más importante. De aquí es para arriba”, mencionó el mexicano.
“Las exigencias son diferentes como cualquier club grande, empatar en casa es como una derrota, tienes la presión de los medios, de la afición que está acostumbrada a ganar, en los últimos cinco o cuatro años han sido campeones que no es poca cosa en la liga belga. Cuando estábamos firmando el contrato en casa del dueño, lo primero que me dijo fue ‘esto es Brujas, aquí no hay excusas’”.
