El año futbolístico del Toluca terminó con una agradable noche que no servirá para nada en lo numérico pero sí mucho en lo anímico, pues una victoria contra un equipo que jugará la próxima Champions no es cualquier cosa.
El estadio se llenó como si los Diablos Rojos no hubieran sido uno de los poquísimos clubes que no alcanzaron ni Repechaje del Clausura 2022 o como si tampoco hubieran tenido que pagar la bochornosa multa para los equipos que en otros tiempos estarían en problemas de descenso.
A la afición escarlata poco le importó eso, pues más bien se llenó de expectativa por la presencia del Bayer Leverkusen, una atípica visita de trasfondo mercadotécnico para que la farmacéutica dueña del equipo de las aspirinas celebrara sus 100 años en México.
De cualquier modo, el Bayer jugó con varias de sus figuras. Si bien Florian Wirtz estuvo ausente por una lesión, tan solo en el extremo derecho del ataque de los alemanes estaba el seleccionado francés Moussa Diaby, supuestamente candidato para equipos como Real Madrid y PSG, por quien el Leverkusen no pediría menos de 100 millones de euros en el inminente mercado veraniego de fichajes.
En una muestra de contrastes, al galo lo marcaba el canterano escarlata, Jorge Rodríguez, con su 194 en la espalda, reflejo de su juventud y de su categoría aún de elemento en transición de las fuerzas básicas al primer equipo choricero.
El gol del Toluca llegó al final del primer tiempo con una gran definición de Alexis Canelo, después de que antes el local tuvo un par de ocasiones clarísimas, una de ellas que ameritó una gran atajada del portero Lennart Grill. Del otro lado, los Diablos Rojos también sufrieron un casi autogol de Haret Ortega.
A medio gas, mermados por la altura mexiquense o ya con la mente en las vacaciones que les llegarán después de este tour mexicano, los jugadores del Bayer estuvieron cerca de ver otros dos goles más en su portería, de no ser por la falta de precisión del Toluca, que desperdició dos ocasiones prácticamente con marco abierto, como sucedió con Ian González ya cerca del final.
Esto desató las emociones más enardecidas de la noche, pues la afición abucheó a su propio delantero. Lo peor fue que este respondió con señas de que no escuchaba las silbatinas. Tras ello, la gente respondió con gritos de ¡fuera, fuera!”, a lo que accedió Nacho Ambriz como para no hacer un papelón teniendo al invitado europeo en casa, pues lo mandó a la banca.
El partido terminó en ese tenor, con un triunfo local frente a un equipo de la Bundesliga que jugará la próxima Champions League. Paradójicamente, en una noche “libre” de Liga para los Diablos Rojos por su ausencia en la Liguilla.
Fue así que el resultado sirvió para aliviar heridas y para generar expectativas para la afición del Toluca, más aún cuando justo antes del silbatazo inicial se anunció la llegada del chileno Jean Meneses como refuerzo para el Clausura 2022, el torneo en el cual los Diablos Rojos recordarán la agradable noche en qué, eliminados de Liguilla, vencieron a un equipo de Champions.
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