Uno de los momentos clave en la carrera de Luis Ángel Malagón fue la lesión que lo marginó de acudir a la Copa del Mundo 2026, una rotura de tendón de Aquiles en un partido ante el Philadelphia Union le privó de pelear por un lugar en la Selección Mexicana.
“Sí, fue un golpe difícil, complicado, por lo que se venía en ese momento. Cuando ves tan cerca lo que es el Mundial, lo sientes aquí en las manos y, de la nada, se va esfumando. Pero dicen por ahí que todo pasa por algo y, bueno, hoy te soy sincero, me siento mejor”, dijo en entrevista para Mediotiempo.
“Obviamente, con esa espinita de algún día poder estar en un Mundial, pero me siento mejor persona, mejor papá, mejor pareja. Y volver a estar acá, poner otro título y pensar en lo que se venga. Sí dolió, pero créeme que hoy el hecho de renacer es mejor, y querer ir por más y volver a ganar más títulos con el América”.
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Malagón ‘no sabía si volvería a caminar’
Malagón, quien volvió al arco del América en un partido oficial el fin de semana, luego de estar siete meses fuera, reconoció que no sabía si podría caminar de nuevo, un temor que cruzó por sus pensamientos.
“Agradecido sobre todo con Dios, porque al principio, cuando empezó todo esto de la lesión, no sabía si iba a volver a caminar. La gente de aquí sabe que me costó mucho caminar, como que el cuerpo pierde la noción de lo que tiene que hacer. Pero gracias al cuerpo médico, al doctor Vázquez, al doctor Díaz, a Fer Gilardi, Chris Mota, Eder, mis entrenadores de porteros… todo el staff, mi familia, mi pareja, pero lo más grande de todo, mi hija Brenda. Creo que verla y tenerla como mi motor fue lo que me impulsó a salir adelante y decir: ‘No puedo rendirme, tengo que echarle’”.
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‘Un madrazo’, así lo definió Luis Ángel Malagón
Malagón, titular en el cruce contra Monterrey, señaló que trabajó en el aspecto mental para no decaer en el proceso de recuperación.
“Fue un madrazo para mí, te soy sincero, pero hoy día ya te lo puedo decir: lo digerí. Me costó varios meses, pero ya estoy tranquilo. Por ahí me dicen: ‘No, ya estás viejo’. ¡Nombre, tengo 29 y me siento de 19 ahorita! Dios quiera que se presente la oportunidad, hay que seguir trabajando, hay que marcar diferencia aquí porque siempre este (Club América) es el que te va a poner en los grandes escenarios. Entonces, si Dios me permite estar otra vez en Selección, porque estar ahí es lo mejor que te puede pasar en la vida”.
