Menos mal que empezaron lentos el partido, si no, les anotan 40. Este martes, en las Grandes Ligas, se vivió una paliza de récord cuando los Milwaukee Brewers ganaron 22-0 a los Seattle Mariners, destacando que en las primeras cuatro entradas los vencedores solamente anotaron una vez.
Los Brewers anotaron la primera en el inning inicial, pero a partir del quinto rollo encendieron los maderos con 5 carreras, otras 5 en el sexto rollo, dos más en la séptima y un rally de 9 carreras en la octava, dejando un escandaloso 22-0 que asemeja más a un resultado de la NFL.
Tan humillante fue el resultado que Seattle recurrió al infielder Leo Rivas (es decir, un jugador de campo que no es pitcher) para lanzar la parte final del encuentro, destacando que el mayor daño lo hicieron los Brewers en la octava entrada con 9 carreras.
De hecho, la cuenta oficial de las Mayores bromeó con el score usando los nombres de los equipos del futbol americano profesional en los respectivos estados, como son los Green Bay Packers y los Seattle Seahawks.
Los récords de MLB en el juego Brewers 22-0 Mariners
Con las 22 carreras anotadas este martes, Milwaukee igualó la mayor cifra conseguida por la franquicia en un solo partido. La marca había sido establecida en agosto de 1992, cuando el equipo derrotó 22-2 a los Toronto Blue Jays.
El resultado también significó establecer un récord en Grandes Ligas, ya que es la mayor diferencia registrada en una blanqueada desde el inicio de la temporada de 1888, de acuerdo con datos de la propia MLB.
Además del récord ofensivo, el triunfo confirmó el gran momento de Milwaukee, que quedó 30 partidos por encima de .500 en su registro general y 20 por encima de esa marca jugando en casa.
