La Copa del Mundo 2026 está a la vuelta de la esquina y, pese a que se han logrado algunos resultados positivos en este año, lo cierto es que la relación entre Selección Mexicana y afición luce dañada, algo que ha generado confusión al interior del equipo, tal y como lo reveló Duilio Davino en exclusiva para FOX Sports.
El que hace tiempo parecía un vínculo inquebrantable, hoy son abucheos, insultos y gritos homofóbicos cuando el Tricolor juega en México. Y en el seleccionado no le encuentran explicación, generando incomodidad y molestia, como en su momento lo externó Raúl Jiménez, al decir que “por eso se llevaban a la Selección a Estados Unidos”.
Selección Mexicana no se explica divorcio con la afición
Un ejemplo claro del rompimiento proviene de la reinauguración del Estadio Banorte en marzo, cuando se empató ante una potencia como Portugal -que aparece entre los favoritos para lograr la Copa del Mundo-, pero la fanaticada se metió con sus jugadores.
“Estás jugando contra Portugal, te estás rompiendo la madre, vas empatando 0-0, el partido está ahí y no lo entiendes (abucheos). Los jugadores también se preguntan qué está pasando. No es lo ideal, no es normal, pero muchas veces los mexicanos somos complicados en algunas cosas, como que no nos gusta el éxito de los mismos mexicanos”, aseguró Duilio Davino en plática con FOX Sports.
Con su experiencia como jugador mundialista, el hoy directivo recuerda que el vínculo afición-Selección solía ser muy sólido, por lo que espera que la gente vuelva a sentirse identificada con el equipo que saltará a la cancha el próximo 11 de junio en la inauguración de la Copa del Mundo.
“Yo me acuerdo que en aquel Mundial (1998), no llegamos al quinto partido y la gente nos recibió aplaudiéndonos. Ojalá que la gente se vuelve a sentir identificada con este equipo porque eso es lo que queremos”, declaró.
‘La Selección Mexicana no ve naturalizados o no naturalizados’
Cabe la posibilidad de que México juegue el Mundial 2026 con tres naturalizados, algo sin precedentes. Álvaro Fidalgo, Julián Quiñones y Germán Berterame están en la órbita de Javier Aguirre y, aunque a algunos les moleste por no sentirse identificados, en la Selección son bienvenidos todos los que quieran partirse el alma por esa camiseta.
“Nosotros no vemos como naturalizado y no naturalizado, para nosotros son mexicanos o no mexicanos, seleccionables o no seleccionables. Son chicos que eligieron representar a México y se merecen una oportunidad como todos”, le contó a nuestro compañero Fabián Estay.
