Uno de los fichajes estrella del futbol de Arabia Saudita podría venirse abajo por una de las razones más inverosímiles de las que se tenga memoria. Si bien no se ha oficializado, el traspaso de Fabinho al Al-Ittihad a cambio de unos 50 millones procedente del Liverpool corre serio riesgo pese a que todas las partes involucradas ya tenían un principio de acuerdo.
Un desacuerdo en cantidades, cambios de condiciones de pago, exámenes médicos fallidos y hasta negativa de familiares a mudarse son algunas de las razones por las que la contratación de un futbolista podría caerse, pero esta debe ser la primera vez (o una de las primeras) que un fichaje peligra por las mascotas del jugador.
¿Por qué Fabinho no llegaría al Al-Ittihad?
Por increíble que parezca, Fabinho rechazaría jugar en Arabia porque a los miembros de cuatro patas de su familia se les impediría el acceso al país. Esto obedece a que el futbolista brasileño tiene dos perros bulldog francés, que están prohibidos en tierras árabes como mascotas.
Arabia Saudí considera a esta raza de perros como “peligrosos y agresivos”, por lo que solamente permite su ingreso al país para caza o como guías de personas ciegas, pero nunca como mascotas de la población. La condición de la raza de estos canes también alcanza a los rottweilers y pitbulls, que tampoco pueden entrar al país.
Al-Ittihad pide a gobierno árabe permiso para perros
Ahora que estrellas como Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y N’Golo Kanté han decidido unirse al balompié árabe, los clubes de esa nación se han encontrado con situaciones perfectamente normales del mundo occidental, pero no tanto para ellos; sin embargo, en su afán de convertirse en una liga protagónica, han entendido que necesitan adaptarse para complacerlos.
Por ese motivo, el Al-Ittihad ha elevado un pedido especial para que el gobierno saudí le conceda el visto bueno para que Fabinho llegue acompañado de sus dos mascotas. De lo contrario, existe severo riesgo de que el acuerdo colapse, informan medios locales, a su vez retomados por diarios ingleses.
El brasileño había acordado un contrato por cuatro años con el equipo que entrena el portugués Nuno Espirito Santo y en el que sería compañero de Benzema, Kanté y el portugués Diogo Jota, que llegaron en este mercado de pases.
