La Federación Mexicana de Fútbol y la Selección Mexicana lanzaron una campaña contra el grito homofóbico hacia los porteros rivales para evitar un veto al Estadio Azteca en los partidos de la eliminatoria mundialista.

La FIFA ya le sacó la tarjeta amarilla a México por el polémico grito, la FMF se hizo acreedora de una multa de 651 mil 337 pesos y la siguiente sanción sería el veto de un partido oficial.