Xavi Hernández llegó al banquillo del club blaugrana con bombo y platillo, representando la esperanza para un club que no brilla en la Liga y mucho menos en la lucha por la orejona.

El nuevo técnico culé tiene la confianza de todos en Barcelona, pero su plan de juego comienza a tener trastabíllelos.

La formación estratégica de Xavi le pide jugar con dos extremos abiertos, posición que está limitada ahora en Barcelona, los naturales Ansu Fati y Dembelé están lesionados, Coutinho y Dest deberían readaptarse al plan, lo mismo que Demir, Braithwaite y Depay, quienes perderían, junto con el club, del máximo de sus capacidades.

Así, Xavi puso la mira en un jugar del club que se encuentra en préstamo, Francisco Trincao, cedido a Wolverhampton y que luce en el XI titular en Premier League, por lo que su regreso a Barcelona no será sencillo.

El fin del préstamo de Trincao en Inglaterra termina en junio de 2022, si los blaugranas lo requieren antes, en enero como lo solicitó Xavi, tendrían que convencer a los Wolves de pagar una cláusula, pues los ingleses ya habían pagado 6 MDE en verano pasado por 1 año de servicios; transacción difícil en los momentos austeros que aseguran se viven en Barcelona.