La jamaicana Elaine Thompson-Herah confirmó su condición de “reina” indiscutible de la velocidad, tras imponerse en la final de los 100 metros lisos de la reunión de Eugene, Oregon, novena etapa de la Liga de Diamante con unos espectaculares 10.54 segundos, la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos.

Thompson-Herah, que logró el “triplete” en los Juegos de Tokio, tras colgarse el oro en los 100, 200 y en el relevo 4×100, se quedó a tan sólo 5 centésimas del legendario récord del mundo (10.49) de la estadounidense Florence Griffith-Joyner, vigente desde el lejanísimo 1988.

Una marca que no hace tanto se antojaba imposible y que Elaine Thompson-Herah se mostró capacitada para asaltar.

Motivada por la presencia de la estadounidense Sha’Carri Richardson, la gran ausente de los pasados Juegos Olímpicos, que la norteamericana se perdió tras dar positivo por marihuana, quiso dejar claro desde un principio que hoy por hoy no tiene rival.

Ni Sha’Carri Richardson, que tras una mala salida se quedó rápidamente descolgada para concluir en novena y última posición, ni sus compatriotas Shelly-Ann Fraser-Pryce y Shericka Jackson a las que como ocurrió en Tokio volvió a batir.

De hecho, si en la capital japonesa, donde Elaine Thompson-Herah se impuso con un tiempo de 10.61 segundos, nuevo récord olímpico, aventajó en 13 y 15 centésimas, respectivamente, a Fraser-Pryce y a Jackson, en Eugene superó por 19 a Shelly-Ann Fraser-Pryce y en 22 a Shericka Jackson.

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