Tras la dolosa derrota en el Gran Premio de Mónaco, Toto Wolff, CEO de Mercedes, ha repartido culpa entre Valtteri Bottas y los mecánicos. Esto luego de que no pudieran extraer una llanta ni con martillazos.

“Valtteri se detuvo un poco antes. Esto significó que el mecánico aplicara la llave de desatornillar en un ángulo incorrecto, que dañó la tuerca de la rueda. Por eso no pudimos bajarla”, explicó para AutoMotor Und Sport.

Sin embargo, algunos reportes contradicen la versión de Toto, ya que el piloto paró en el sitio exacto y, además, el diseño de la pistola impide que esta entre por el orificio si no está completamente recta.

Mercedes explicó que nunca habían visto algo así y que el neumático seguía incrustado, por lo que iban a necesitar acudir a la fábrica.