Toronto FC consiguió su boleto a la que será su primera final por la MLS Cup en su historia luego de derrotar, en tiempos extra, al Montreal Impact de Didider Drogba.

El equipo de casa consiguió la hazaña de superar 3-2 a su archirrival canadiense para forzar el partido al alargue, donde en menos de cinco minutos, marcaron los dos tantos que determinaron el campeonato a su favor.

Montreal fue el primero en pegar en calidad de visitante. Dominic Oduro se hizo presente en el y puso complicado el panorama para los rojos que no dejaron de remar contra corriente.

El empate llegó para Toronto 13 minutos después. Armando Cooper apareció solo dentro del área chica para decretar la paridad en el marcador. Antes de que terminara la primera mitad, Jozy Altidore, el delantero de la Selección de Estados Unidos, consiguió la ventaja momentánea para los de casa.

Tal y como se preveía, Ignacio Piatti apareció para el equipo azul con negro y sumó su gol número 21 de la temporada. Con asistencia de Johan Venegas, el argentino marcó el tanto que hizo campeón al Impact solo por unos minutos.

Cuando la causa parecía perdida para Toronto, apareció Nich Hagglund con un cabezazo agónico para mandar la pelota al fondo de las redes y repetir el marcador del juego de ida, asegurando así el alargue en la cancha del BMO Field.

Pero el cansancio terminó por ser el talón de Aquiles del Impact. En una desconcentración total, Cheyrou, quien entró de recambio, marcó el tanto de la victoria al minuto 98; dos minutos más tarde,Tosaint Ricketts completó la hazaña para la escuadra local.

El partido no estuvo exento de malas noticias. Sebastián Giovinco, el máximo referente de Toronto, tuvo que abandonar el partido antes de tiempo por una molestia en la pantorrilla derecha. Se espera que en las próximas horas se determinará si podrá jugar el partido definitivo.

Esta es la primera vez que Toronto gana un título en la Major League Soccer y ahora buscará el trofeo absoluto de campeón el próximo 10 de diciembre cuando enfrente en la gran final a Seattle Sounders.

El partido se jugará, de nueva cuenta, en el BMO Field, mismo escenario donde Toronto se impuso a su acérrimo rival regional en la semifinal del torneo y que a partir de ahora comenzará la cuenta regresiva para el día máximo de fiesta.