El América ha vuelto a sufrir un polémico arbitraje en la Liga de Campeones Concacaf Scotiabank, donde los Timbers empataron a un gol en la compensación gracias a un polémico penal.

Un primer tiempo en el que las oportunidades sobre las porterías fueron escasas, y en el que casi vemos un increíble autogol, luego de que Bravo le regresara el balón con un cabezazo muy fuerte a Atinella, que tuvo que atajar el balón como si de un remate rival se tratara.

Fue hasta el 23′ que Roger Martínez exigió al cancerbero de Portland con un potente disparo cruzado que terminó en tiro de esquina.

Parecía que nos iríamos al descanso sin movimiento en el marcador, pero a dos minutos del silbatazo que mandaba al medio tiempo, Bravo derribaría a Sánchez dentro del área de los Timbers, por lo que el silbante sancionaría pena máxima.

La ejecución desde los once pasos corrió por parte de Roger Martínez, quien engañó a Jeff Attinella para poner al América en ventaja.

En el arranque del segundo tiempo, Dairon Asprilla estuvo a nada de hacer un auténtico golazo, pero su disparo terminó pegando en el travesaño ante la mirada de un Guillermo Ochoa que ya no podía hacer nada.

Portland no dejaba de presionar e incluso provocó un importane error entre Guillermo Ochoa y Luis Fuentes, que casi termina con autogol del ‘2’ azulcrema tras rebanar el balón en una jugada que parecía sencilla para que ‘Paco Memo’ se quedara con el esférico.

El cierre del partido fue altamente polémico, luego de que en una jugada donde Bruno Valdez fue derribado por Felipe Mora, el árbitro señalara una pena máxima por mano del paraguayo cuando este caía.

El propio chileno se encargó de ejectuar y sentenciar el empate ya en tiempo de compensación, con lo que los Timbers tendrán la obligación de cuando menos marcar un tanto en el Estadio Azteca para rrebatarle el pase a semifinales al América.