El 3-1 pegó fuerte en los jugadores del Liverpool, que habían comenzando ganando el partido y lo dominaban claramente en la primera parte.

Por eso, Daniel Sturridge tapó la cámara que se le acercó para tomar de cerca su cara de decepción.

Cabe destacar, que Sevilla se coronó tricampeón de forma consecutiva de la UEFA Europa League en Suiza.