El Sporting de Portugal ha arremetido contra el ministro luso de Administración Interna -equivalente a Interior-, Eduardo Cabrita, al que acusa de “profundo desconocimiento”, tras haber señalado al club por el caos generado en la fiesta de celebración tras proclamarse campeón de Liga, realizada en mayo.

El festejo, que acabó descontrolado en las calles de Lisboa, provocó la aglomeración de miles de aficionados que no guardaron distancia ni usaron mascarillas y quebraron otras reglas entonces vigentes para contrarrestar la covid, como beber alcohol en la calle.

La situación generó un torrente de críticas que llevaron a abrir una investigación cuyas conclusiones presentó este viernes el ministro, que acusó al Sporting de no haber colaborado con las autoridades para esclarecer, entre otras cuestiones, por qué no se optó por hacer la fiesta dentro del estadio.

Declaraciones que para el club lisboeta son “de extrema gravedad”.

“Es lamentable el profundo desconocimiento que el ministro revela de los hechos sucedidos”, sostiene el Sporting en un comunicado en el que afirma que lo expuesto por Cabrita “en nada corresponde a lo realmente sucedido”.

“Que no exista ninguna duda, el plan ejecutado en la celebración del título fue resultado de una propuesta discutida, aceptada y planeada por todas las partes”, aseguran los verdiblancos, que niegan tajantemente que no colaboraran con la investigación: lo hicieron como entidad y también a través de dos cargos relevantes.

Insiste además en que hubo reunión previa para discutir el modelo de celebración y que en ella participaron “los jefes de gabinete del propio ministro de Administración Interna”.

La posición del Sporting contrasta la del ministerio, que dijo que el modelo de la fiesta fue acordado entre el club y el Ayuntamiento de Lisboa, y que éstos ignoraron las recomendaciones de la Policía de Seguridad Pública (PSP) que aconsejaron que el título se celebrara dentro del estadio.

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