Simone Biles clavó su salida de la viga.

La superestrella de la gimnasia estadounidense ganó el bronce en la final de viga de equilibrio, una semana después de retirarse de varias competencias para centrarse en su salud mental.

Biles consiguió su séptima presea olímpica — con la que iguala la marca de Shannon Miller como la gimnasta estadounidense más laureada — con una ejecución perfecta de una versión ligeramente más sencilla de su rutina habitual ante un público que incluía al presidente del COI, Thomas Bach.

Tras su ejercicio, con una salida sin giros en el aire, Biles obtuvo una puntuación de 14.000. Fue suficiente para volver a colgarse el bronce, como en Río hace seis años, por detrás de las chinas Guan Chenchen, oro con 14.633, y Tang Xijing, que se quedó con la plata con 14.233 puntos.

La campeona del programa completo individual, la estadounidense Sunisa Lee, terminó quinta. Lee, de 18 años, se despide de Tokio con tres medallas luego de la plata en la final del concurso completo por equipos y el bronce en asimétricas.

La brasileña Flávia Saraiva terminó séptima tras un error al principio de la rutina por el que estuvo a punto de caer de la viga.

AP