Los Jets enviaron al quarterback Sam Darnold a Carolina, con lo que llegó a su fin un periodo marcado por algunos destellos de talento, un nivel inconsistente y lesiones desafortunadas.

Los Jets mantienen la segunda selección global en el próximo draft de la NFL y posiblemente buscarán a otro joven pasador, que esperan le devuelva algo de respeto al equipo.

La franquicia de New York anunció que obtendrá una selección de sexta ronda este año y selecciones de segunda y cuarta ronda en 2022.

Darnold, de 23 años de edad, era considerado un jugador intocable en su segunda temporada, pero se volvió evidente que los Jets podrían cambiar la página cuando el gerente general Joe Douglas descartó que su quarterback estuviera fuera de cualquier límite en marzo. Douglas elogió a Darnold, pero reconoció que respondería a llamadas de equipos interesados en adquirirlo.

Las especulaciones crecieron después que Douglas, el nuevo entrenador Robert Saleh y el coordinador ofensivo Mike LaFleur viajaron a Provo, Utah para observar al quarterback Zach Wilson montar un espectáculo aéreo en el Pro Day de BYU.

Con la segunda selección, muchos anticipan que los Jets elijan a Wilson o a Justin Fields de Ohio State.

En 2018, el entonces gerente general Mike Maccagnan hizo un canje para seleccionar a Darnold, procedente de USC, con la tercera selección del draft. La personalidad calmada de Darnold sentó bien en la Gran Manzana y parecía no inmutarse con las grandes expectativas y los reflectores puestos siempre sobre la franquicia.

Pero una lesión en el pie en su año de novato, un diagnóstico de mononucleosis en su segundo año y una lesión en el hombro el año pasado lo mantuvieron fuera del emparrillado en distintos momentos. Cuando jugó, sus errores eclipsaron lo positivo.

Otro factor determinante fue su contrato. Darnold inicia el cuarto año de su acuerdo de novato y le habría costado 9.8 millones de dólares a los Jets en tope salarial.

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