En el Stadio Luigi Ferraris, Sampdoria sumó tres puntos de oro para acomodarse en mitad de tabla, luego de vencer por 3-2 a Sassuolo en un final increíble, tras ir perdiendo por 2-0 a los 70 minutos.

En un primer tiempo donde pasó poco y nada, el conjunto verdinegro hizo pie en el segundo tiempo cuando peor la estaba pasando. Federico Ricci aprovechó un gran centro atrás desde la izquierda para definir sin arquero y marcar el 1-0 a los 64 minutos.

Diez minutos más tarde, Antonino Ragusa fue el autor del segundo para Sassuolo, en una gran contra en la que dejó atrás a toda la defensa de la Samp y con una bella definición al segundo palo de Viviano, puso el 2-0.

Sin embargo, el eterno Fabio Quagliarella inició una ráfaga a los 84 minutos, con una jugada individual que no pudo definir en primera instancia y tras rematar al palo, capturó el rebote y puso el descuento.

Dos minutos después, el delantero recuperó una pelota, eludió a un defensor y en velocidad le cedió la pelota a Muriel, que con el arco vacío, igualó la historia a falta de pocos minutos para el final.

Pero a los 90, Schick se metió al área y con una falta infantil, terminó logrando un penal para Sampdoria. Allí, el goleador Luis Muriel apareció otra vez y con un soberbio remate rasante y al medio, estableció la victoria para el elenco local.