Desde su regreso, Seth Rollins sólo tiene una meta: Recuperar lo que nunca perdió.

En Money In The Bank, Rollins derrotó a Roman Reigns y retomó su cinturón, tras una ausencia de siete meses, pero lo perdió minutos después ante Dean Ambrose, quién canjeó su maletín.

En esta edición de Smackdown, "El Arquitecto" lanzó un reto abierto para demostrar su superioridad y fue respondido por Sami Zayn, con quién se vio las caras en el evento principal.

El campeón mundial, Dean Ambrose, estuvo viendo el combate desde la mesa de comentaristas y resultó una amenaza latente para la atención de Rollins.

Seth se llevó el triunfo mediante un "Pedigree", tras una intensa batalla con Zayn, quién dejó todo como es costumbre, pero fue superado.

En el final, Rollins atacó a Ambrose en la mesa de comentaristas, pero la última sonrisa la tuvo el "Medio Lunático".