La definición por el Campeonato Femenil tuvo un giro que sorprendió a los aficionados en Monday Night RAW. 

Becky Lycnh puso en juego la corona femenil ante Asuka, donde en un combate parejo, la irlandesa se alzó, otra vez, con la victoria sobre la japonesa. 

Hasta ahí, todo en orden; sin embargo, ni bien festejó Lynch cuando Shayna Baszler hizo su aparición. 

Shayna tomó por la espalda a Lynch, la sujetó por el cuello y, sin aviso, pegó una mordida que le causó una aparatosa herida, como si fuera el aviso de una cita para Wrestlemania 36. 

Para redondear el show, Becky, cuando se dirigía a la atención médica, robó la ambulancia para conducir ella misma al hospital.