La mexicana Paola Espinosa, doble medallista olímpica de saltos, reconoció este domingo que se prepara para los Juegos de Tokio 2020 con poca presión porque ya no necesita demostrar nada y eso le permite disfrutar más.

"Ya no tengo que demostrar nada, he hecho una carrera bonita, tengo una trayectoria reconocida por gente de otros países y quiero hacerlo porque me gusta, con la ilusión de que mi hija me vea en el podio de los Juegos Olímpicos", confesó la mexicana. 

"Fue un golpe duro. Nos iba bien a Melany y a mí, seguimos entre las mejores del mundo, ganamos el Campeonato Nacional, teníamos una buena racha y esto del cambio significa replantear mi vida y mis metas", comentó sobre la pausa por la pandemia. 

"Hago rutinas en la caminadora, con mancuernas, ejercicios abdominales, isométricos y trabajo la flexibilidad. Me estiro para cuidar la salud de la espalda y así me mantengo activa hasta regresar a la alberca", aseguró al respecto de los cambios de calendario por el COVID-19. 

"En sincronizados visualizo una competencia fuerte, buena de mi parte con Melany. A los jueces les gusta nuestra forma de tirar y eso es difícil de lograr en un deporte de apreciación. En Tokio quiero pelear hasta el último clavado".

"Hago ejercicios de fortalecimiento y estiramiento. Mi doctora me ha ayudado y llevo mucho tiempo sin dolores; mi entrenador, Ivan Bautista, y mi nutrióloga, han sido fundamentales", concluyó la ganadora de medalla olímpica.