Elias Samson decía en backstage que enseñaría que Nakamura nunca debió llegar a NXT, pero el oriundo de Pittsburgh terminó cayendo gracias a una Kinshasa.

Shinsuke Nakamura comenzó provocando a Elias Samson y atacó con un fuerte rodillazo sobre la cabeza. Samson logró frenar al japonés con un lazo y luego lo golpeó con antebrazos y un suplex.

Cuando Nakamura estaba encerrado en una headlock, logró salir con rodillazos al estómago y una patada a la cabeza, luego llevó a Samson al esquinero y lo remató con una Kinshasa.