Major League Baseball se pronunció en relación al caso de Justin Turner, jugador de Los Angeles Dodgers que celebró con sus compañeros la obtención de la Serie Mundial a pesar de haber dado positivo por COVID-19 minutos antes. 


“Turner fue colocado en aislamiento por la seguridad de todos a su alrededor. A pesar de ello, después del triunfo de los Dodgers, es claro que Turner decidió ignorar los protocolos acordados”, comunicó la liga.

Turner fue retirado del partido poco antes de comenzar la octava entrada, y su puesto fue ocupado por Edwin Ríos. En ese entonces, según el Wall Street Journal, Turner ya sabía que había dado positivo por COVID-19.

Minutos después, cuando los Dodgers ganaron su primer título en 32 años, Turner seguía sin estar en el campo de juego, todo esto mientras sus compañeros celebraban. Turner luego tuiteó que no podía creer el no estar presente en las celebraciones. 

Menos de media hora después, Turner volvió al campo y se le vio abrazando a compañeros, posando en fotos y haciendo mucho de ellos sin siquiera usar un cubrebocas. 

“La decisión de Turner de abandonar el aislamiento y entrar al campo está mal y puso a todos en riesgo. Cuando la seguridad de la MLB le comentó el problema, Turner enfáticamente se negó a cumplir”, agregó la liga en el comunicado.

Andrew Friedman, jefe de operaciones de béisbol de los Dodgers, comentó a reporteros que Turner solamente se acercó a jugadores con los que yo había tenido contacto.

“No creo que nada lo iba a detener de salir al campo”, dijo Friedman, en declaraciones reproducidas por The Athletic.

La MLB aseguró que se llevará una investigación en contra de Turner, misma que consultará con la Asociación de Jugadores.