Saúl Craviotto, cuatro veces medallista olímpico, está en las calles de Gijón patrullando para ayudar en la lucha contra el COVID-19. 

"Iba a tener los Juegos en pocos meses y por eso estaba liberado de servicio. Pero cuando nos confiaron en casa, envié un mensaje al comisario principal de Gijón para comunicarle que contaran conmigo si no se celebraban, que podía volver a la calle como uno más para arrimar el hombro", comentó para el diario 'AS'. 

El piragüista iba a portar la bandera de España en el desfile inaugural de Tokio 2020  y buscaba su quinta medalla olímpica. 

"Volví a mi trabajo ante la necesidad de la situación que vivimos y estoy a disposición de los compañeros. No es ninguna heroicidad", confesó el español.