Max Verstappen (Red Bull) aseguró que decidió cambiar la unidad de potencia en el Gran Premio de Rusia al considerar que, por un cúmulo de factores, era “mejor” hacerlo en Sochi que aplazar dicho cambio; por lo que saldrá en la última fila en la carrera del domingo.

El líder del Mundial eligió un circuito que domina Mercedes, en el que milita su máximo rival, Lewis Hamilton, y en una prueba en la que ya iba a tener que cumplir una sanción de tres posiciones en la parrilla de salida por su incidente con el heptacampeón del mundo en el Gran Premio de Italia.

Verstappen terminó tercero por detrás de los dos Mercedes en la primera práctica y sexto, con la nueva unidad, en la segunda sesión.

El neerlandés afirmó que “no solo se valoran los resultados” para decidirse por un cambio de motor, sino que se tiene “todo en cuenta”, incluso la meteorología, con la lluvia prevista para mañana.

Con ese cóctel, en Red Bull entendieron que “era mejor sustituir la unidad de potencia en Rusia“.

Verstappen tiene experiencia en este tipo de situaciones, incluso en el propio circuito de Sochi, en el que acabó quinto en 2018 pese a salir decimonoveno también por una penalización por su motor, aunque ahora considera que “será un poco más difícil” adelantar coches y, de hecho, en la segunda práctica le costó superar a un Williams.

Si no lo hubiéramos hecho aquí, lo habríamos llevado a otro lugar. Decidimos hacerlo aquí e intentaremos aprovecharlo al máximo en la carrera”, manifestó.

EFE