Max Verstappen será el nombre que quede grabado en la historia de la Fórmula Uno, al menos hasta que llegue alguien que le quite el record.

En España, el holandés se convirtió en el piloto más joven en ganar una carrera dentro del Gran Circo y el primero de su país en apuntarse la victoria en una carrera, superando lo hecho por su padre, Jos Verstappen, quien había sido el más exitoso con ascensos al podio, aunque no a lo más alto.

Red Bull no se equivocó al ascenderlo en lugar del ruso Daniil Kvyat, pero los éxitos tempranos del holandés no son una novedad.

Llegó de la Fórmula 3, sin pasar por la GP2, sin haber ganado el campeonato, para con 17 años y 166 días de edad debutar con el equipo Toro Rosso en el Gran Premio de Australia, aunque con un comienzo desafortunado al no completar la competencia.

Sin embargo, solo tardó 14 días para romper otro récord y en su segunda carrera lograr una séptima posición en el Gran Premio de Malasia para convertirse en el piloto más joven en sumar puntos.

Ahora, en el Gran Premio de España 2016, Verstappen ha implantado una nueva marca, derrocando lo hecho por el antiguo favorito de Red Bull: Sebastian Vettel.

El holandés ganó su primera carrera con 18 años, siete meses y 15 días, dejando atrás la marca del cuatro veces campeón del mundo quien consiguió su primer triunfo a los 21 años en el Gran Premio de Italia 2008, con la diferencia de que el alemán lo hizo con un Toro Rosso, con menores recursos técnicos y económicos a su alcance.

Pero eso poco importará en los libros de récords donde Verstappen ha puesto su marca al demostrar un fuerte ritmo en el circuito de Barcelona y al no encontrarse con los Mercedes de frente, eliminados ellos mismo en un accidente en la primera vuelta.

Ahora, el protegido de Red Bull puede pensar en aspirar a otras marcas: ser el campeón más joven de la Fórmula 1, récord que por ahora le pertenece a Sebastian Vettel con 23 años y 134 días.