Luis Hernández jugó seis meses con Boca Juniors en 1997, y aunque solamente anotó dos goles oficiales, logró compartir vestidor con jugadores de la talla de Diego Maradona y Claudio Caniggia. 


El ‘Matador’ confesó a LFMS que está orgulloso de su carrera y explicó cómo se dio su llegada al equipo bostero.

“Cuando me dan la oportunidad de poderme salir al extranjero, habían tres equipos: Borussia Monchengladbach, Mónaco y Boca Juniors. Decidí irme a Boca Juniors porque es uno de los mejores equipos a nivel mundial”, comentó el dos veces mundialista. 


Fue en Boca donde se topó a un Maradona en el ocaso de su carrera.


Según el exdelantero del Necaxa, la leyenda argentina tomaba libertades a la hora de entrenar. 


“Era un privilegio, un agasajo el poder compartir el vestidor con Maradona. De lunes a sábado, Maradona llegaba los jueves, miércoles a más temprano. Simplemente llegaba a la cancha, se baja de su carro… ya cambiado, daba dos vueltas (a la cancha) y a jugar interescuadras”, comentó el mexicano.

Aunque fue nombrado uno de los peores refuerzos en la historia de Boca por el portal Infobae, Hernández dijo que no cualquiera juega en el futbol argentino.

“El jugador argentino juega para salir. No me arrepiento de haberme ido allá. Al contrario, aprendí mucho, disfruté mucho… Me gané el cariño de toda la gente de Boca”, apuntó el nacido en Poza Rica.