Luis Enrique recordó el empate de la primera jornada ante Grecia “con un penalti de cachondeo”, que deja a España “en el alambre” tras encajar una derrota en Suecia (2-1), que no provocó “ningún reproche” del técnico a los jugadores.

“En cuanto actitud, no tengo ningún reproche para mis jugadores. Es evidente que hemos perdido muchos duelos en defensa y el medio campo, hemos permitido correr al rival pero hemos generado ocasiones para hacer más goles”.

“Lo cruel es que 10 segundos después de marcar, en un golpe de efecto, hemos encajado el gol de Isak que nos ha hecho dudar”, analizó en rueda de prensa.

“El partido de Grecia que fue totalmente injusto, con un penalti de cachondeo, nos deja en el alambre. Dependemos de que Suecia no gane alguno de sus partidos y ganarles. Nos centramos en lo que podemos controlar”, dijo.

“Hay errores individuales que hay que corregir. Es difícil ser optimista pero me tengo que centrar en ganar todos los partidos y esperar que falle Suecia. Veremos si es posible”, afirmó.