Los Dodgers dejaron en el pasado el duro mazazo que recibieron ayer, al salir avante en el Juego 5 de la Serie Mundial.

La novena de Los Ángeles derrotó 4-2 a Rays, y se ponen a una victoria de terminar con la larga sequía de 32 años sin llevarse un Clásico de Otoño.

La ofensiva de Dave Roberts sigue encendida, y ahora fue Tyler Glasnow la víctima de los palazos: Corey Seager comenzó la fiesta con un sencillo para remolcar a Mookie Betts; y unos turnos después, fue quien timbró con la segunda rayita tras un imparable de Cody Bellinger, todo en la primera entrada.

Para el segundo rollo, Joc Pederson se encontró la pelota de Glasnow, y se la depositó del otro lado de la barda.

Fue en el tercer episodio que los Rays quisieron despertar; primero con un triple de Yandy Díaz para empujar a Kevin Kiermaier, y después Randy Arozarena remolcó a su compatriota.

La jugada más controversial llegó en el cuarto episodio, cuando Tampa Bay intentó un corrido agresivo y Kevin Cash mandó a Manuel Margot a robarse el home; sin embargo, fue pescado por Clayton Kershaw y lo pusieron fuera.

Con la pizarra 3-2, se movió en el quinto inning, cuando Max Muncy puso la cuarta rayita para Dodgers con un cuadrangular por el jardín derecho-central.

El serpentinero que cumplió fue Víctor González, quien entró en la octava entrada para sacar los últimos dos outs; quien salió adelante tras ceder una base por bolas, pero dominando a Randy Arozarena y Brandon Lowe con dos elevados.

Clayton Kershaw cargó con su segunda victoria en esta Serie Mundial al tener una labor de 5.2 entradas, recibió cinco hits, permitió dos carreras y recetó 6 ponches, incluyendo el 206 en su carrera, que le da el récord con el lanzador con más chocolates en la historia de postemporada, superando a Justin Verlander.

Por su parte, Tyler Glasnow fue el pitcher derrotado, quien en cinco entradas, le conectaron seis imparables, cuatro carreras, cedió tres bases por bolas y recetó 7 ponches.