Si el Reino Unido se adscribe al Espacio Económico Europeo una vez que abandone la Unión Europea las condiciones de sus futbolistas no cambiarán en España, ni tampoco lo harán las de los españoles que jueguen en la Premier League, que es más exigente para aceptar extranjeros y obliga a éstos a haber jugado un porcentaje de partidos internacionales para fichar.

La salida de la UE, pero la permanencia en el Espacio Económico Europeo, como ocurre en el caso de Noruega, "no tendrá consecuencias a efectos de trabajo y deporte para los británicos en España, ya que se les considera como comunitarios y tienen asegurada la libertad de circulación igual que los europeos", explicaron a EFE los abogados del Despacho Garrigues José Manuel Mateo y Ángel Olmedo.

En opinión de ambos, "sería aventurado decir que va a haber cambios para la próxima temporada de fútbol, que va a empezar en agosto, cuando lo normal sería que no los hubiera, ya que ahora tienen que negociar los efectos de la salida y los procedimientos y eso lleva un tiempo que son dos años".

En caso de producirse la salida definitiva, las condiciones más exigentes serían para los jugadores españoles o de otros países que pretendieran jugar en la Liga Inglesa, que "impone restricciones por número y también por requisitos deportivos vinculados al número de partidos internacionales que hayan disputado con su selección.

"Para poder tener permiso de trabajo en la 'Premier" se pide al extranjero haber participado hasta un 75% de partidos con su selección en los dos años anteriores, en función de la posición que la selección ocupe en la clasificación de la FIFA", indicó José Manuel Mateo.

El porcentaje de partidos varía y aumenta entre el 30 y el 75 por ciento según si la selección respectiva figura entre los diez primeros del ranking FIFA, o está por debajo de estos puestos entre el 11 y el 20, del 20 al 30 y de ahí al 50.

"Si se mantienen en el Espacio Económico Europeo sería igual, pero si no se quedan hay restricciones muy importantes en la liga británica. Son bastante rígidos y no parece muy probable que con motivo del 'brexit' haya modificaciones, aunque podrían intentar buscar una regulación específica para este núcleo de jugadores una vez que el proceso haya concluido", opinó Ángel Olmedo.

Respecto a los británicos que juegan en España, como el galés Gareth Bale en el Real Madrid, si se consuma la salida de la UE y no permanecen en el Espacio Económico Europeo "pasaría a ser extranjero a todos los efectos".

"Eso obligaría a tramitar todas las autorizaciones de residencia y trabajo como cualquier extranjero, como un turco, como un ruso o un marroquí", indicó José Manuel Mateo, tras recordar que en el fútbol profesional español los equipos no pueden tener en sus plantillas más de tres extranjeros.

El límite de extranjeros, recordó, no afecta a las competiciones europeas, UEFA Champions League y UEFA Europa League, cuya regulación prevé que los clubes tengan un máximo de 25 fichas, "hay otras restricciones, pero no por la nacionalidad del jugador". "Se podría tener una plantilla para Champions que superara esa cifra de extranjeros".