El fútbol inglés, incluyendo la Premier League, no volverá hasta, como
mínimo, el 30 de abril, y la federación inglesa aseguró que la temporada
se completará cuando sea seguro.

Estas conclusiones han salido
de la reunión mantenida este jueves por los diferentes agentes
implicados en el fútbol británico para ver qué estrategia utilizar ante
la suspensión del deporte por el brote de coronavirus.

"Estamos
unidos en nuestro compromiso de continuar con la temporada de fútbol
2019/2020 y asegurar que todas las competiciones domésticas y europeas
se juegan lo más pronto posible cuando sea seguro hacerlo", explicó la
FA en un comunicado.

Según lo expuesto por la federación, las
normas por las que se rige el fútbol inglés mantienen que la temporada
no puede terminar más tarde que el 1 de junio, pero que el consejo de la
FA ha acordado "aumentar este límite indefinidamente" para esta
campaña.

"Adicionalmente, hemos acordado colectivamente que el
fútbol profesional en Inglaterra se posponga hasta como mínimo el 30 de
abril".

Además, los colectivos han mostrado su apoyo a la UEFA
por posponer la Eurocopa de este verano a 2021, para dar espacio a las
competiciones domésticas y europeas para poder terminarse.

"El
progreso del COVID-19 continúa sin ser claro y nos gustaría reincidir en
que la salud y el bienestar de los jugadores, trabajadores y
aficionados es nuestra prioridad. Continuaremos siguiendo el consejo del
Gobierno y trabajaremos con él para mantener la situación actual bajo
análisis".

"Nuestros pensamientos están con todo aquel afectado por este virus", finalizó la FA.

La
Premier League se suspendió la semana pasada cuando el entrenador del
Arsenal, el español Mikel Arteta, dio positivo en coronavirus. A Arteta
le siguió el futbolista del Chelsea Callum Hudson-Odoi. Han sido varios
los equipos que han tenido a sus futbolistas en aislamiento ante
jugadores que han mostrado síntomas de este virus.

Esta semana,
el Gobierno británico aconsejó que todas las "reuniones masivas" como
serían los eventos deportivos tenían que ser cancelados, con el objetivo
de intentar paliar la propagación del virus.