La cita fue en Parque Ecoturístico Corral de Piedra, ubicado en Amanalco, Estado de México. Durante el camino no imaginas a lo que te enfrentarás, solo piensas en llegar y superar con éxito la carrera. Mientras te vas acercando al punto de encuentro se comienza a respirar un aire distinto, el territorio al que se llega es completamente diferente al que se está acostumbrado: pinos, riachuelos, rocas y caminos de terracería indican que se llegó a una región spartan.

Al llegar a la meta las pulsaciones y emociones aumentan, no solo por estar desconectado de la realidad citadina, sino porque el cansancio de los corredores que están compitiendo o que ya terminaron la carrera muestra notablemente las huellas de una batalla personal que estás a punto de emprender.

Es el último heat de la Spartan Race Super Amanalco 2016, entre 200 y 300 participantes están a punto de comenzar la travesía. Ninguno tiene idea de lo que se podrá encontrar en el camino, pero eso hace sin duda que la aventura sea más emocionante. 13 Kilómetros y más de 20 obstáculos aguardaban para ser superados y un terreno sumamente irregular podría causar una lesión en cualquier momento, pero aún así la expectativa se incrementa a cada momento.

La intención está presente, pero para completar una dura prueba como esta no basta con eso.  La preparación y el equipo es sumamente importante: correr, nadar, gimnasio u otra actividad deportiva son requeridas para llegar con la condición adecuada.

La parte fundamental del equipo es el calzado, unos zapatos para correr comunes y corrientes se volverían inútiles y hasta un estorbo durante la carrea. Los tenis perfectos para la Spartan Race son los Reebok All Terrain

 

La aventura

Un sin número de emociones y pensamientos se agolpan en la cabeza antes y durante la carrera, pero el que no debe tener lugar es: NO PUEDO.  Se debe confiar en el entrenamiento realizado y en que se es apto para completar la travesía sin problema.

Al darse la señal de salida los competidores salieron disparados a través de un terreno traicionero que podría causar una lesión en los tobillos en cualquier momento.

Luego de subir un pequeño cerro a buen paso y comenzar a rebasar competidores se llegó a varias paredes de madera que se escalaron sin problema; inmediatamente después apareció el lodo. Muchos encaran con miedo estas pruebas por temor a desconocer en donde pisan, sin embargo, para los corredores más osados es un buen momento para despegarse del pelotón.

Continua la carrera a campo traviesa a través de piedras, pasto, lodo, ramas y un terreno bastante agresivo. Subir y bajar colinas fue muy desgastante. Mientras corres te encuentras totalmente solo con tus pensamientos, pero muy atento para ver en donde pisas.

Llegar a una prueba para la que no entrenaste te pone a pensar bastante, pero no tienes tiempo para eso, debes superar el obstáculo o resignarte a realizar burpees en caso de fallar. Ya sea una prueba de equilibrio, fuerza o habilidad para trepar siempre habrá una fase que se dificulte más que otra, todo depende de la preparación que se tuvo.

Te encuentras con la primera sorpresa: los corredores deben ser humildes. El trabajo en equipo es muy importante y si necesitas ayuda para trepar un muro siempre habrá alguien que te de una mano para impulsarte por lo que también debes ser solidario y apoyar a los otros.

El clima cambia en cada momento, el sol cae a plomo mientras se está corriendo y una nube pasajera puede volverse un aliado y un instante de descanso.

Cuando llegas a la mitad del recorrido sientes que no puedes, pero es más grande la voluntad que el cansancio y mantienes el paso a pesar de todo. No solo porque no quieres retrasarte y tardar más en completar la Spartan Super, sino porque se impulsan todos los competidores a seguir corriendo.

Corres, cargas troncos, arrastras rocas, subes muros, trepas cuerdas y escalas el cerro, pero parece que la carrera no terminará nunca, intentas mantener el paso en cada momento pero en ocasiones tienes que caminar para tomar aire. Las subidas y bajadas son más pesadas de lo que parecen.

Al llegar a la recta final, el cansancio es tremendo, el cuerpo se mueve por inercia y a pesar de que deseas que termine la carrera siguen apareciendo obstáculos a tu paso.

Intentas recorrer un pasa manos pero no puedes, es hora de hacer burpees. Es cuando comprendes que el castigo te está retrasando y mermando físicamente al mismo tiempo.

Ya solo faltan unos metros, todo el esfuerzo está rindiendo frutos, comienzas a pensar en disfrutar el triunfo pero todavía queda una serie de obstáculos para superar. Te arrastras debajo de un alambre de púas y como premio tienes caer en una fosa de agua helada, te sumerges totalmente para pasar por debajo de una barda y cuando sales empapado, congelado y extremadamente cansado debes trepar un muro y saltar sobre una línea de fuego para llegar a la meta con los brazos levantados en señal de triunfo.  Ahora puedes gritar a los cuatro vientos que eres un Spartan: ¡AROO! 

Una vez terminada la carrera, te entregan tu medalla, playera por finalizar la Spartan Super y te hidratas. Al día siguiente lo único que harás será disfrutar del dolor tras culminar tan dura empresa.

Terminar una Spartan Super no es nada fácil. Preparación, mentalidad y equipo son fundamentales, no se puede dejar de lado ninguno de estos aspectos si es que se desea finalizar exitosamente la carrera. Otro aspecto del que se debe estar consciente es que una vez que se termina una Spartan Race se desea completar la siguiente.