Franco Armani volvió a lucirse en un Superclásico y en esta oportunidad lo hizo ante Darío Benedetto, que quedó mano a mano y no pudo definir cruzado.

Si bien el primer gol de Boca había llegado luego de un rebote suyo y una floja reacción, la posibilidad que le quitó al Pipa hizo que redondee otra actuación importante.

La atajada de Armani fue tan determinante como otras tantas que tuvo Agustín Rossi, en una excelente tarde.