Takefusa Kubo, centrocampista internacional japonés del Getafe, declaró que el vestuario del club madrileño “no es como el de otros equipos”, puesto que este “parece un bar o una calle, con la gente borracha pero sin beber alcohol, aunque dentro del campo hay seriedad”.

Kubo afronta sus últimos días como futbolista del Getafe, club al que llegó en el último mercado de invierno cedido por el Real Madrid.

“Empecé jodido porque estuve en el hotel cuatro o cinco días sin saber si entrenaba o no por la nieve del temporada Filomena, pero desde el principio tuvieron mucha confianza y fe en mi. Empecé bien, no nos acompañaron los resultados, pero conseguimos la permanencia y encima con un gol mío, algo que me hace muy feliz”, dijo Kubo, en una entrevista difundida por el club.

La experiencia de Kubo en el Getafe ha sido satisfactoria a nivel personal y humano con sus compañeros, con los que ha congeniado en un grupo que está muy unido.

“Este vestuario no es como los otros, parece un bar o una calle. La gente está borracha pero sin beber alcohol. Eso es difícil porque se les ve contentos, aunque cuando estamos entrenando y jugamos hay seriedad”, confesó.

“Aquí somos más que compañeros. La gente esta contenta y de pachanga. Cuando sube alguien del filial parece que llevan años con nosotros y te acogen muy bien”, subrayó Kubo, que aseguró que el Getafe “es trabajo igual a recompensa”.

El futbolista japonés, que evitó hablar de su futuro al asegurar que “en las vacaciones pensará en lo que viene”, habló de su objetivo más inmediato al terminar la Liga española, los Juegos Olímpicos.

“Hay muchos jugadores para ir convocados. Somos 26 y de esos irán 18. Me tengo que poner las pilas para estar”, apuntó Kubo, que dijo estar “preparado” para esos Juegos.

“Ser anfitrión tiene su presión, pero también puntos a favor, como que conocemos el estadio y el clima”, concluyó.

EFE