El paraguayo Juan Iturbe, delantero de los Pumas UNAM, dijo que el argentino Andrés Lillini, entrenador de los felinos, le dio la
confianza que el español Míchel le negó.

"Me siento contento por
jugar partidos que no venía jugando desde mi llegada a Pumas, no tenía
esta seguidilla de partidos. Este cuerpo técnico me dio la posibilidad
de demostrar lo que puedo hacer. Venía con mentalidad que quería hacer
las cosas bien, pero con Míchel no se pudo", explicó en conferencia de
prensa.

Iturbe, de 27 años, llegó a los Pumas en el Apertura 2018
con David Patiño como el estratega. Cuando Míchel fichó por los Pumas
en el Apertura 2019 no pudo asentarse como titular y salió cedido en el
Clausura 2020 al Pachuca.

En este Apertura 2020, el oriundo de
Argentina, pero nacionalizado paraguayo, es parte del esquema de
Lillini, al que aportó un gol y dos asistencias en 10 partidos.

Las  buenas actuaciones en la Liga Mx permitieron a Iturbe ser considerado
para una lista preliminar de Paraguay para las eliminatorias
mundialistas de Catar 2022.

"Con Míchel nunca tuve la oportunidad
de hacer pretemporada. Cuando fiché por Pumas él llegó y yo venía de
una competencia con pocos minutos y por eso me costó adaptarme a lo que
quería", señaló.

El sudamericano añadió que en este cierre de
torneo es cuando más tiene que aportar en el terreno de juego, ya que el
Pumas se enfrentará a rivales en puestos altos de la clasificación como
el líder Cruz Azul y el América, tercero en la tabla.

"Espero dar más porque vienen los partidos claves en los que no te puedes esconder, las estrellas se tienen que notar", comentó.

Los
Pumas perdieron el lunes pasado su invicto en una visita al León,
resultado que los hizo bajar al cuarto de la tabla. En la duodécima
fecha, los capitalinos reciben este sábado al Necaxa, último lugar del
Apertura.

"Nunca hablamos en el equipo de seguir invictos, no nos
generó presión porque nosotros luchamos por ello y sabíamos que tarde o
temprano nos tocaría perder. A nosotros nos pasó ante un gran equipo
que nos dio una bofetada para despertarnos y encarar el complicado
cierre", concluyó.