La Guardia Civil y la Agencia Tributaria española investigan a varios
agentes de futbolistas, entre ellos Fali Ramadani, por delitos fiscales y
de blanqueo de capitales por llevar a cabo fichajes ficticios en
transferencias de jugadores llevadas a cabo por una conocida agencia de
representación.

La investigación, iniciada por la Fiscalía
Especial Contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, ha sido
dirigida por el Juzgado Central de Instrucción 3 de la Audiencia
Nacional y en su desarrollo han participado cerca de un centenar de
agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y de la
Agencia Tributaria, ha informado este martes el instituto armado.

Fuentes
de la investigación han precisado a Efe que uno de los principales
investigados es Fali Ramadani, que representa a jugadores como Miralem
Pjanic, Luka Jovic o Kalidou Koulibaly.

Los agentes investigados
utilizaban presuntamente el club chipriota Apollon Limasol para
realizar fichajes fantasma y en el periodo en el que se centra esta
investigación los dos principales implicados habrían introducido en
España más de 10 millones de euros para adquirir sus viviendas, yates y
mantener un elevado nivel de vida.

La denominada operación
Lanigan se ha llevado a cabo en las Islas Baleares, Barcelona, Madrid,
Málaga, Sevilla, Almería, Valencia, Asturias, Guipúzcoa, Vitoria y
Pontevedra, donde se han registrado domicilios y sedes de empresas.

También
se han practicado medio centenar de requerimientos de documentación a
múltiples sociedades, clubes de fútbol y bufetes de abogados.

Las
pesquisas comenzaron en 2017, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento
de que dos agentes de futbolistas vinculados a una de las agencias de
representación con mayor volumen de negocio en Europa habían adquirido
unas lujosas viviendas en el término marrorquín de Calviá, utilizando
para ello un complicado entramado societario para ocultar la verdadera
titularidad de los mismos, ha detallado el instituto armado.

Tras
investigar el origen del dinero se descubrió cómo estos agentes
formaban supuestamente parte de una organización criminal que era capaz
de controlar diversos clubes de fútbol de países como Serbia, Chipre o
Bélgica, llevando a cabo fichajes ficticios de los que solamente se tuvo
conocimiento a través de los documentos desvelados por diversos medios
de comunicación en el denominado “Football Leaks”, precisa.

Así
obtenían grandes beneficios destinados a su enriquecimiento, pudiendo
ocasionar grandes perjuicios económicos para los clubes y para el erario
público de los países implicados por la evasión de impuestos.


Ante
el alcance de la operación se pidió la colaboración de Europol, que ha
facilitado la cooperación internacional entre todas las instituciones
implicadas.

Los dos principales investigados habrían introducido
en España más de 10 millones de euros para mantener un elevado nivel de
vida, y en esa operativa para introducir el dinero jugaba un papel
fundamental un despacho de asesoramiento fiscal radicado en Malta y con
delegaciones en otros países.

Los trabajadores de este despacho
habrían participado en el ocultamiento y posterior introducción en
España de parte del dinero obtenido por los investigados, así como en la
estrategia de deslocalización fiscal para evitar el pago de impuestos
en España.

De momento son cinco las personas investigadas y varias decenas prestan declaración como testigos.

Además, debido a la repercusión internacional, se ha solicitado colaboración a varios países.