El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, elogió “la lúcida gestión financiera de los últimos años” que ha permitido a la organización “apoyar a las federaciones miembro de una forma práctica y colaborativa, con empatía y liderazgo, durante la pandemia de COVID-19”.

“Tras habernos asegurado de que ningún miembro de la familia del fútbol afronta los problemas en solitario, es el momento de seguir impulsando el deporte moderno, accesible, inclusivo y global que concebimos”, dijo al cumplir cinco años como presidente.

En un mensaje publicado por la FIFA tras el primer año de desarrollo del documento “Visión 2020-23”, Infantino mantuvo que este es el “compromiso con las federaciones miembro y con todos los amantes del fútbol” y aludió a nuevas iniciativas con voluntad de diálogo y colaboración.

“Próximamente, el fortalecimiento de la gobernanza y la reforma del sistema de traspasos generarán más dinero que potenciará el desarrollo sostenible del fútbol, y, al mismo tiempo, se revisarán los procesos internos de la FIFA para optimizar su eficiencia. No sólo mejoraremos el escenario en que se jugará el mejor fútbol del planeta, sino que con ello aspiramos también a mejorar la situación del deporte y de la sociedad a través del balompié”, afirmó.

El presidente resaltó la creación de un foro de debate sobre cuestiones como los calendarios internacionales, las competiciones, la creación de iniciativas, el uso de la tecnología y la reforma de la gobernanza.

“No es necesario ocultar las diferencias de opinión, al contrario. Todos nos beneficiamos de la creatividad y las nuevas ideas surgidas del debate y esto genera nuevas formas de gestionar el fútbol. Queremos mantener esta voluntad de colaboración en el segundo año de la Visión para conseguir que el fútbol sea realmente global. Al fin y al cabo, el deporte más importante del mundo debe reflejar la realidad mundial”, subrayó.

Entre las medidas desarrolladas durante este año la FIFA resaltó en un informe todas las vinculadas a la pandemia, como la puesta a disposición de la comunidad futbolística de mil 500 millones de dólares para reducir el impacto económico, con un el plan de tres fases en estrecha colaboración con las confederaciones.

También el acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC); la Cumbre de Cumplimiento con la participación de la ex fiscal general de Estados Unidos Loretta E. Lynch, que ocupaba el cargo cuando se desencadenó el “FIFA Gate” y la presentación a la IFAB de una versión más sencilla del VAR para “abaratar y acercar esta tecnología a un porcentaje mayor de la familia del fútbol”.