El nuevo centrocampista del RB Leipzig, Ilaix Moriba, aseguró durante su presentación con el equipo alemán que los últimos meses, en los que mantuvo un pulso por no querer renovar con el Barcelona, fueron “los más difíciles” de su vida.

“Estos últimos meses han sido los más difíciles de mi vida. De la mía y de familia. Hemos recibido mensajes feos, pero hemos podido aguantar para poder estar aquí. Creo que no me merecía esos mensajes, ni yo ni mi familia, porque se han dicho muchas cosas que no son ciertas”, explicó en rueda de prensa.

El jugador, que con 18 años priorizó el Leipzig ante la negativa del Barça de atender sus expectativas económicas, sostuvo que no alzó la voz “por el respeto” que le tiene al club catalán, pero indicó que lo publicado sobre él “no fue juego limpio”.

“Estoy igualmente contento por todo lo que he estado en el Barcelona, por todo lo que he mejorado, por todo lo que la afición me ha respaldado. Aunque en los últimos meses algunos no han sabido comportarse, no voy a juzgar a la afición del Barcelona por algunas personas”, relató.

Ilaix Moriba, que fue traspasado en el último día de mercado por 16 millones de euros más 6 en variables, habló también de la dificultad de tomar una decisión como la de abandonar el Barça, club al que llegó con 7 años, y más después de una temporada en la que gozó de opciones en el primer equipo.

“Me costó bastante dejar al Barcelona, porque llevaba ya años. Tengo gracias a Dios a mi familia allí, tengo mi vida hecha allí. Es mi ciudad. Ha sido difícil”, insistió el jugador, antes de valorar “la oportunidad” que le dio el Leipzig al fijarse en él.

“Quiero estar aquí (en Leipzig), eso es lo más importante, y quiero empezar a jugar” señaló Moriba, después de transmitir sus mejores deseos al Barcelona, un club que siempre llevará “en el corazón”.

“Le deseo lo mejor al Barcelona y a todos los jóvenes que suben. Especialmente a mi amigo Ansu (Fati), que acabo de ver que le han dado el 10. Creo que es el indicado para llevar el número 10 y le deseo lo mejor”, concluyó Ilaix.