Hungría le sacó un punto a la favorita Francia en Budapest, con un empate 1-1 que pone al rojo vivo la situación dentro del Grupo F.

El ataque galo, encabezado por Mbappé, Girezmann y Benzema no tuvo su noche más acertada, mientras Péter Gulácsi brilló como la gran figura del encuentro.

Una Hungría que arrancó plamntándole cara a los campeones del mundo y que de a poco fue tirándose atrás, a la espera de una oportunidad que les permitiera abrir el marcador.

Y así fue. En la primera oportunidad clara de los locales cayó el primer tanto. En una contra Fiola se plantó en el área tras una pared con Sallai, Varane llegó tarde y el carrilero definió ante Lloris poniéndola al palo con la sangre fría de un delantero.

Para el complemento, Francia intentó una presión ucho más alta, ante la cual Hungría respondió con contragolpes que no dejaban de generar peligro.

Cuando estábamos por entrar a la última media hora de juego, Ousmane Dembélé estrelló un balón en el poste que daba aviso de el asedio galo.

La igualada para Les Bleus llegó cargada de fortuna, luego de un largo despeje de Lloris que la zaga húngara no pudo repler con eficiencia, lo cual permitió un centro peligroso de Mbappé que, tras un desvío, quedó en charola de plata para un Griezmann que no falló.

La mala noticia para Deschamps, más allá del empate, fue la salida de Dembélé por una lesión muscular, luego de media hora de haber ingresado al campo.

La insistencia francesa sobre el arco de Gulácsi no se hizo esperar, pero al final, entre el guardameta húngaro y la falta de contundencia gala, el marcador se quedó con un 1-1 que abre completamente el Grupo F.