Continúan los ecos tras el incidente de Christian Eriksen ante Finlandia. Kasper Hjulmand, entrenador del combinado danés, lanzó fuertes críticas hacia el manejo de la UEFA.

“El único liderazgo real habría sido poner a los jugadores en un autobús y enviarlos a casa. Y luego lidiar con eso. Con los casos de covid-19, es posible posponer un juego durante 48 horas. Pero con un paro cardíaco, aparentemente no lo es”, afirmó en conferencia de prensa.

La UEFA mencionó que el partido concluyó ese mismo día como resultado de la decisión de ambas selecciones; algo que Hjulmand discrepó:

Sentimos que nos presionaron y nos colocaron en un dilema. Había dos posibilidades, quedó muy claro. Es totalmente erróneo si alguien cree que dijimos que queríamos seguir jugando. Es indiscutible que teníamos que elegir entre dos escenarios, pero cualquier cosa no era cierta”, despotricó.

El técnico de la Selección de Dinamarca aseguró que el delegado del encuentro descartó la oportunidad de reanudarlo el lunes. Esto debido a que Finlandia jugará ante Rusia el miércoles.

Ante las supuestas amenazas de dar por perdido el partido si Dinamarca decidía no salir al campo, el técnico de 49 años negó rotundamente cualquier especulación.

La baja de Christian no solo es en campo, sino en el corazón y el pulso del equipo; no puede ser reemplazado”, concluyó.

Dinamarca enfrentará a Bélgica en la jornada 2 del Grupo B, donde se jugará prácticamente todas las chances de clasificar a la siguiente ronda.