Las condiciones climáticas hicieron perder el 10 por ciento de la carrera. Una largada con safety car durante vueltas por la constante lluvia en Mónaco

Con Ricciardo al frente, Rosberg y Hamilton, al final de la vuelta 7 la carrera comenzó oficialmente.

Palmer, con un choque después de una descontrolada aceleración y fuera de la curva, quedó eliminado de la carrera.

Vuelta 10 y se reanudaban las acciones, pero un accidente más dos vueltas después. Kimmi Raikkonen abandonó muy temprano, al Lap 12 por tener bajo el alerón delantero.

Magnussen con Kvyat provocaron la siguiente bandera amarilla de la carrera tras chocar en la vuelta 21 dejando posibilidades para todos los pilotos de escalar posiciones, ayudado ahora por las condiciones climáticas.

Las nubes empezaron a correr al mediterráneo y el principado de Mónaco comenzó a brillar con el sol que nació después de una lluvia que obligó a los pilotos a usar gomas azules (para lluvia extrema) por al menos 10 vueltas.

Para ese momento, Ricciardo había perdido una posición al ocupar el segundo lugar, siendo superado por Hamilton quien aprovechó los cambios de gomas. Una gran estrategia por parte de Force India también tenía a Checo Pérez viviendo un GP soñado con una cuarta posición; mismo caso el de Esteban Gutiérrez quien, ubicado en la novena posición, jugó a su favor las cartas del cambio en el clima y logró el noveno lugar y aspirando al octavo.

Vuelta 50 y un nuevo choque, ahora entre compañeros de Sauber, dejaba una pista llena de restos ya común para esta fecha en el Principado.

Los últimos laps, sin pits por el gran rendimiento de la pista, la pelea entre Hamilton y Ricciardo fue épica con una mínima de 1.3 segundos de distancia. Lo mismo para Checo Pérez y Sebastian Vettel quien con 8 décimas de distancia peleó el tercer lugar hasta el último momento.

Finalmente el británico se afianzó en lo más alto de podio para compartirlo con Ricciardo y un soñado tercer lugar para el mexicano.