Otro final cargado de polémica tuvo la Fórmula 1. El Gran Premio de Austria mostró un nuevo capítulo de la pelea entre los pilotos de Mercedes, que terminó con Lewis Hamilton en lo más alto del podio y con Nico Rosberg frustrado, con la nariz de su auto rota, y relegado al cuarto lugar.

La pelea tuvo dos beneficiados directos: Max Verstappen (Red Bull), quien se quedó con el segundo lugar, y Kimi Raikkonen (Ferrari), quien trepó al último escalón del podio.

La definición tuvo su puntos más caliente en la última vuelta, cuando los Mercedes superaron a un par de rezagados y quedaron con pista libre para desarrollar todo su potencial.

Hamilton lanzó el ataque final contra el alemán y aprovechó un hueco para su coche y adelantarse por unos centímetros. Pero Rosberg no aflojó, estiró el frenaje en la contracurva, empujó a Hamilton afuera de la pista y se llevó la peor parte: rompió el alerón delantero de su Mercedes y está siendo investigado por su responsabilidad en el choque.

Checo Pérez no tuvo un gran final pues en la última vuelta, después de haber remontado varias posiciones para colocarse en zona de puntos, tuvo problemas con la suspensión y terminó chocando contra el muro para quedar descalificado de Austria.