Grosjean: "Pensé en Niki Lauda... me relajé y pensé que iba a morir adentro"

Grosjean: 'Pensé en Niki Lauda... me relajé y pensé que iba a morir adentro'

Días después del impactante choque en el Gran Premio de Baréin, Romain Grosjean detalló los infernales 28 segundos que pasó dentro de su automóvil en llamas en Sakhir, confesando que estaba en paz total con su posible muerte. 


El francés logró salir del monoplaza por sí solo, y milagrosamente solamente sufrió quemaduras en las manos.


A continuación, la narración del terrorífico evento en las palabras de Grosjean, que dio a Sky Sports: 


“Inmediatamente, cuando paró el movimiento y abrí mis ojos, lo primero que di fue quitarme el cinturón, tratar de mover el volante-- que ya no estaba-- así que tenía una preocupación menos, y luego tratar de saltar”, se desbocó Grosjean. 





Si lo tomo desde ese punto, fueron 28 segundos pero para mí se sintió como un minuto y 30. Para (el auto), abro mis ojos, me quito el cinturón y quiero saltar hacia afuera. Me pegué con algo con la parte de arriba de mi casco así que me siento. Pensé que debía estar al revés en contra de la barrera, así que me esperaría a que me vinieran a ayudar


Pensé sobre Niki Lauda, el piloto que más amo en la historia de la Formula 1. Dije: ‘No puedo acabar como Niki, no puedo acabar así. Esta no puede ser mi última carrera’. Así que traté de nuevo, y estoy atorado. Luego viene la parte que más miedo da. Me siento, todos mis músculos se relajaron, y casi estaba en paz total conmigo mismo, pensando que ya estaba muerto. Voy a morir.


Luego pensé, ¿qué parte va a quemar antes? ¿Mis pies? ¿Mis manos? ¿Dolerá? Es un sentimiento muy, muy extraño. A veces estamos cerca a la muerte y nos da un poco de miedo. Esta vez, la muerte estaba aquí cerca


No sé si ese momento me permitió recuperarme un poco, tratar de pensar en otra solución, pero pensé sobre mis hijos y dije: no. No pudo morir hoy. Por mis hijos, no puedo morir hoy”


"Luego empiezo a mover mi cabeza, ir hacia arriba y mover mi cuerpo. Y funcionó. Luego, mi pie se atoró en el pedal. Tuve que bajar al auto, jalar lo más fuerte posible. El zapato se quedó pero logré sacar mi pie. Luego salí yo, mi hombro primero, y cuando pasé el Halo sabía que iba a vivir”, finalizó.