Cedido por un año por el Barcelona, con la opción de extenderlo uno más por decisión de cualquiera de los clubes y con la compra obligatoria de la que informó el club azulgrana cuando anunció la marcha del atacante francés, Griezmann está de nuevo en el Atlético, en el Wanda Metropolitano y en el sitio donde más lució su fútbol.

“Muy contento. Muy feliz. Sonrisa de oreja a oreja. Llevo, creo, diez días sin poder dormir, porque estaba esperando este momento. Lo estoy disfrutando y aprovechando con mi familia”, expresó a los medios oficiales del club. 

Dos años y cuatro meses después de su ‘fuga’ al Barcelona, con el pago de la cláusula de rescisión de 120 millones de euros (el Atlético reclamaba entonces 200 millones) en julio de 2019, regresa al equipo madrileño, con el que ganó tres títulos y marcó 133 goles en 257 partidos durante un lustro, entre 2014 y 2019.

“Cada partido lo daré todo por el gran esfuerzo que han hecho por mí para que pudiera volver. Y luego mi parte era la fácil”. 

“Sabiendo que el Atleti me quería de vuelta, yo quería volver sí o sí. Es el mejor lugar para mí, para que esté feliz dentro y fuera del campo”, explicó ‘El Principito’. 

“Al final, todo salió muy bien. Con muchas ganas de volver a ser colchonero. Es lo más bonito que me ha pasado en estos últimos años”, insistió el atacante.

“Eso es mi principal objetivo, porque yo creo que tenemos una muy bonita relación entre el aficionado y yo. Y es algo que quiero volver a encontrar. Eso pasa por mí, por lo que voy a dar y hacer”.

“Más que palabras es de demostrar también que estoy aquí de nuevo para dejarlo todo. Ojalá podamos volver a disfrutar todos juntos”, proclamó el nuevo número ‘8’.