Con sus dos goles en el primer tiempo ante el Ulsan Hyundai, uno tras un tiro de esquina y otro de penal, André-Pierre Gignac sacó adelante a Tigres en el primer partido del Mundial de Clubes.

Ahora, el equipo mexicano enfrentará a Palmeiras en semifinales, buscando lo que sería una final sin precedentes para representantes de la Concacaf.

Según Gignac, vencer al campeón de la Copa Libertadores no es imposible, pero pidió mesura antes del decisivo encuentro.

“Vamos paso a paso, partido tras partido. Ya lo dije hace poco: venimos a hacer historia aquí. Pasamos la primera ronda, que no fue fácil; nada fácil, frente a un rival muy fuerte”, comentó el ‘Bomboro’.

El doblete del francés ante el equipo surcoreano lo colocó en la primera posición de la tabla goleadora, un logro que no obsesiona al francés, quien aplaudió el coraje demostrado por sus compañeros en el juego inaugural.

“Tuvimos el carácter para regresar del 1-0, entonces vamos a descansar y pensar en el otro partido”, agregó.

Finalmente, Gignac mandó saludos a su amigo Rafik Saïfi, exfutbolista argelino con quien compartió vestidor en el Lorient en la temporada 2006/07, y hoy día comentarista deportivo.

“Espero que estés bien. Hace mucho que no lo veo, jugamos juntos en Lorient, me dio muchos pases de gol y yo también. Le mando un abrazo”, intimó Gignac.