Gareth Bale sufrió un golpe frente a Osasuna y le diagnosticaron un esguince en el dedo meñique de la mano derecha.

El galés entrenó con una protección, por lo que su participación frente al Celta no se vería comprometida. 

Bale no ha tenido problema para entrenarse al parejo de sus compañeros, por lo que Zidane, si así lo desea, podría considerarlo para su duelo de la jornada 24. 

‘El Expreso de Cardiff’ fue titular en la victoria del Real Madrid en El Sadar y fue sustituido al 71′.