Fecha 37 del Calcio y la única opción era ganar. Frosinone se estaba jugando todo y solo una victoria podía mantener sus esperanzas de guardar la categoría, pero parecía condenado a acompañar Hellas Verona en la Serie B, equipo con el que ganó por última vez el pasado 17 de abril.

Frosinone llegó a este partido por el no descenso tras empatar con Milan 3 a 3 y anteriormente arrastró 2 derrotas seguidas.

Caso totalmente contrario al de Sassuolo que se ubicaba en el séptimo lugar, 2 puntos por debajo de Milan quien tiene 57, suficientes para enfocarse en el objetivo de entrar a competiciones europeas.

Un partido abierto, con pocas oportunidades y llegadas durante el primer tiempo y el 90% de la parte complementaria.

Frosinone intentó en varias ocasiones pero nada funcionó y las esperanzas murieron al 84’ después de que Matteo Politano llegó para poner el 1-0 que mató las ilusiones de la Primera División para un equipo humilde, de pueblo chico y jugadores juveniles campeones.