Para Lewis Hamilton, las carreras en Silverstone siempre son muy especiales. El piloto siempre demuestra lo que significa para él ganar en 'el patio de su casa'.

Por eso, tras conseguir el cuarto triunfo de su carrera en su país, el británico no ocultó su emoción y salió corriendo desde el paddock hasta llegar frente a su público y recibir una gran ovación.