El Pro Bowl de la NFL podría cambiar de sede pronto, de acuerdo a lo indicado por varios reportes.

Orlando es una de las cuatro ciudades que aspiran a organizar el juego junto con Honolulu, Houston, y Sydney, Australia.

En Orlando, el juego se jugará en el Citrus Bowl, que se sometió a una renovación de 200 millones desde hace dos años. Greg Creese, portavoz de Florida Citrus Sports, que promueve el turismo local, se negó a comenta al respecto.

El contrato de la NFL con la autoridad de turismo de Hawai para llevar a cabo el Pro Bowl expira el 31 de mayo, y la liga puede optar por seguir o cancelar el acuerdo.

Honolulu ha sido sede de eventos de las Estrellas de la NFL cada año desde 1979, a excepción de 2010 (Miami) y 2015 (Glendale, Ariz.).

Los ratings de televisión  del Pro Bohan disminuido  de manera dramática en las dos últimas temporadas, pero la liga se niega a eliminar el juego.